jueves, 7 de marzo de 2013

CON BUEN CORTE


CON BUEN CORTE

Llegar a mercados exclusivos como el de Dubái es una tarea titánica para una empresa colombiana de vestidos de baño, pero cuando se trata de productos con calidad la historia cambia.

Foto Cámara Lúcida
Todo comenzó en 2003 en la universidad. Amalia y Manuela Sierra, hijas de un empresario paisa, empezaron a vender trajes de baño que ellas mismas diseñaban a sus compañeras. Ninguna de las dos estudiaba diseño o algo parecido. Manuela asistía a clases en la Escuela de Ingeniería de Antioquia, mientras que Amalia estudiaba Administración en la Universidad Eafit.
La idea dio tanto resultado que tres años después se convirtió en Maaji, empresa que produce vestidos de baño de lujo que hoy se exportan a 46 países del mundo y cuyas prendas han aparecido en revistas como Cosmopolitan, Vogue, Elle y Sports Illustrated.
La clave ha sido crear un producto ciento por ciento colombiano desde el diseño de las telas y las piezas, hasta su confección. Los productos son diseñados por un equipo de cinco personas y confeccionados en Medellín a través de terceros altamente calificados, pues a diferencia de un vestido de baño hecho en un país asiático, que puede tener cinco cortes básicos, uno de estos tiene hasta 50 cortes y muchos detalles.
Según Amalia Sierra, una de las fundadoras y dueñas de Maaji, “la idea desde el comienzo era mostrar las cosas buenas que tiene el país. En el mundo encuentras productos chinos que no tienen ni la mitad de mano de obra que tienen los nuestros”.
Con un equipo de 45 personas, la marca colombiana Maaji produce y exporta vestidos de baño de lujo a destinos como Dubái, Japón, Rusia y Finlandia.
El salto al mercado internacional ocurrió en 2006 en una feria en Miami donde empezaron a escuchar los buenos comentarios que generaban los diseños. Hoy el 90 por ciento de lo producido por Maaji va al extranjero y su principal destino es Estados Unidos, a donde llega el 30 por ciento de la producción total. Lo que llama la atención es que también exporta a destinos no convencionales como Grecia, Turquía, Dubái, Sudáfrica, Japón, Australia, Filipinas, Corea y Rusia.
Llegar al mercado mundial no fue tan fácil aún cuando ya existía un camino recorrido por otras marcas colombianas de vestidos de baños. “Ganar la credibilidad de los clientes –comenta Amalia Sierra– es un proceso largo. Al principio íbamos a la feria de París y podíamos pasar tres días sin que nadie mirara los que estábamos haciendo mientras que en la última feria a la que asistimos había que tener cita para ver la colección. Fue un proceso de cinco años de ser constantes y creer en la calidad de lo que hacemos”.
A pesar de que las exportaciones textileras del país han disminuido en los últimos años, los trajes de baño están bien posicionados en el mundo y eso se debe en gran medida a la mano de obra cualificada que tiene el país en materia de producción textilera. Según Cristina Mesa, directora de mercadeo de Maaji, “mucha gente tiene la idea de que la prendas Brasil son las última parada, pero eso ha cambiado, ahora la gente busca prendas colombianas”.
Además de vestidos de baños, desde 2011 incursionaron también en la producción de ropa interior, un mercado en el que también pretenden igualar el éxito que han obtenido con sus trajes de baño.

ROMPIENDO MOLDES


ROMPIENDO MOLDES

La meta en innovación es lograr que las grandes, pequeñas y medianas empresas del país desarrollen productos nuevos que generen mayor productividad y aumenten las exportaciones y el empleo.

Kimbely Foto cortesía El Colombiano
Colombia se convirtió en el segundo país, después de Estados Unidos, en albergar un Centro de Innovación Global de Kimberly Clark. El lugar elegido fue el Parque Tecnológico Manantiales, en Medellín, en donde la multinacional invirtió 20 millones de dólares. Esto se logró gracias a un trabajo del Programa de Transformación Productiva (PTP) y Proexport.
Lograrlo no fue fácil. En la competencia aparecían otros países emergentes que también buscaban convertirse en centros de innovación. Colombia convenció a la compañía por el buen momento económico que vive, una mejor nota de las calificadoras de riesgo, la facilidad para hacer negocios, pero, sobre todo, por la actitud de fortalecer el desarrollo y la investigación en la industria colombiana y el trabajo conjunto que en esta materia adelantan el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, Colciencias, el Departamento Nacional de Planeación, Proexport, el PTP y los gremios económicos.
La Dirección de Fortalecimiento, Promoción e Innovación del PTP promueveel desarrollo de procesos, productos y servicios con valor agregado, que permiten aumentar la productividad, generar empleos y facilitar el crecimiento de las exportaciones. Además busca crear conciencia de la necesidad de innovar para ser competitivos y en identificar oportunidades, como la de Kimberly.
Con Colciencias se abrió una convocatoria para apoyar a las empresas que quieran crear un área dedicada a la innovación y otra para apoyar el desarrollo de productos o servicios.
Pero los planes no se quedan ahí. El PTP también busca promover que las empresas entren en la onda de la innovación y el desarrollo. Por eso comenzó a trabajar con varias instituciones educativas, entre ellas la Universidad Javeriana, en programas que van desde generar una cultura de innovación para ser competitivos y sostenibles y lograr que las empresas generen un plan en esa dirección.
En temas de fortalecimiento el PTP ha brindado a los empresarios nuevas herramientas en gestión de calidad, procesos de mejora continua, y formación del capital humano para la competitividad, a través de talleres con la metodología Kaizen, dictados por el experto Kuniaki Kato de la Cámara Industrial de Nagoya, Japón. En los talleres se certificaron 280 empleados de empresas de los sectores de Cosmética, Sistema Moda y Comunicación Gráfica.
Además, de la mano de Colciencias, la Dirección abrió dos convocatorias para crear departamentos de innovación en las empresas y desarrollar productos o servicios innovadores, bien sea pruebas, prototipos o cambios de procesos.

Más fuertes

El Programa se ha dedicado a identificar las limitaciones en la cadena de valor de cada uno de los sectores productivos y con base en ello promover proyectos para articular el trabajo entre todos los eslabones (proveedores, intermediarios, productores, comercializadores, etcétera). También a promover, formular y realizar actividades que incluyen los planes de negocios de los sectores que se desarrollan de la mano de Proexport.

LA CHOCOTRAVESÍA


LA CHOCOTRAVESÍA


HECHO A MANO


HECHO A MANO


¡SE VENDE AGUARDIENTE A LA CHINA!


¡SE VENDE AGUARDIENTE A LA CHINA!

Además de los tradicionales productos que exporta, el país cuenta con un universo de pequeñas y medianas empresas que buscan abrir mercados, con nuevos productos, en los lugares menos pensados.

Foto Servilab

Carros para perros calientes

Muchos de los perros calientes que venden en las calles de Nueva York o en cualquier otra ciudad de Estados Unidos han sido preparados en un carro fabricado en Colombia. Una empresa familiar de Yumbo, Valle, llamada Servilab provee los típicos aparatos al reconocido comercializador All American Hot Dog Carts o Rey del Hot Dog.
El ingeniero mecanico Raúl Pulgarín fundó la empresa en 1994 tras ver como una oportunidad de negocio la utilidad del acero inoxidable en la industria alimenticia y farmacéutica. Sus primeras exportaciones a Estados Unidos consistieron en soportes en acero inoxidable para parasoles industriales.
Tiempo después, en 2001, la idea de fabricar los carritos para perros surgió de un socio estadounidense, quien después de ver una propaganda de All American Hot dogs Carts propuso el negocio.
Servilab fue premiada en 2006 con el Premio Nacional de Exportaciones en la modalidad Expopyme. En la actualidad, además de los carros de perros, Servilab exporta a Estados Unidos mobiliario en acero para los cruceros y asadores a República Dominicana.
Foto Industri Licorera

Aguardiente a China

Ya no es raro comprar una botella de aguardiente o ron colombiano en algún supermercado o tienda de China. Desde 2011 la Industria Colombiana de Licores ha exportado al país asiático diez contenedores con esta bebida bajo la marca Puro Colombia.
Esta empresa nació en 2006 en Cartagena, y un año después empezó a comercializar sus productos en la costa Atlántica con una idea clara: “Subirle el estatus al aguardiente”. Para alcanzar este objetivo, centraron sus esfuerzos en crear una presentación más atractiva e internacional. Su llegada al mercado chino pasó por un espinoso camino de cuatro años entre trámites, exigencias y pruebas hasta que el año pasado exportaron las primeras 960 cajas, cada una con 12 botellas de ron y aguardiente.
Actualmente, los productos de Puro Colombia tienen presencia en más de la mitad de las provincias chinas, sobre todo en la zona sur y oriental. Según Edwin Herrera, director financiero de la empresa, uno de los factores que ha permitido que estos productos penetren en ese país es que “los chinos están abiertos al mundo y les llama mucho la atención todo lo que proviene de Latinoamérica”. El reto es contar los próximos años con distribuidores en Beijing y Shanghái, los dos mercados más importantes de China.
Foto Celumanía

Servicios celulares a Kenia

Se podría pensar que la acogida de los teléfonos inteligentes frenaría el éxito de una empresa que ofrece servicios para teléfonos tradicionales. La cierto es que en países subdesarrollados los teléfonos inteligentes no han penetrado tanto. En Colombia, por ejemplo, solo alcanzan el 7 por ciento.
Con este panorama, la empresa bogotana Celumanía desarrolló un portafolio de servicios para teléfonos no inteligentes que actualmente exporta a Kenia, África, y a 14 países del continente americano. Ofrecen servicios que van desde mensajes de texto con horóscopo y chistes hasta plataformas que les permiten a los usuarios hacer transacciones bancarias desde cualquier celular.
En Kenia ofrecen un servicio que se parece a una red social donde la gente interactúa para conocer amigos y otro para compartir experiencias sobre fiestas o reuniones. Todo a través de teléfonos celulares sin internet y con tecnologías simples. Celumanía opera desde 2004 y solo un año después ya exportaba sus servicios a Perú. Hoy, países como Guatemala, Ecuador, República Dominicana, Costa Rica y Honduras figuran comos sus destinos de exportación.
En Colombia acaba de lanzar una plataforma que permite a todos los agricultores agremiados en la Federación Nacional de Cafeteros hacer transacciones, pagos y consultar el precio del café desde el celular. Algo que sin duda se convierte en un beneficio para una población rural que en la mayoría de los casos no tiene acceso a internet y que está lejos de los centros urbanos.
Foto Servilab

‘Software’ saludable

Desde que en 2000 se volvió obligatorio para los hospitales y centros médicos digitalizar sus operaciones, se abrió una oportunidad para que los desarrolladores de software ofrecieran productos a este sector. Y así lo hizo la empresa Sysnet, una compañía radicada en Cartagena que empezó como un proyecto de emprendimiento de dos estudiantes de Ingeniería de Sistemas.
La compañía, que ya cuenta con 14 años de trayectoria, al principio ofrecía software a cualquier sector, pero apenas empezó la demanda del sector de la salud no han parado de desarrollar plataformas para manejar historias clínicas y en general toda la información médica y administrativa de un centro médico, desde la admisión del paciente hasta la gestión financiera.
El mayor logro de Sysnet llegó este año cuando fue escogida por la fundación Children International para desarrollarles toda la plataforma de manejo de información médica en los 11 países donde opera.
El proceso no fue fácil, durante todo 2011 se hicieron pruebas en algunos países donde Children International tiene sedes y al comprobar su efectividad decidieron aplicarlo en el resto de las filiales.
La empresa cuenta con 36 empleados entre directos e indirectos y en la actualidad prepara otro producto de registros clínicos que cumplan las normas internacionales para exportar a Perú, Ecuador y Panamá.

TODOS QUIEREN CON ASIA


TODOS QUIEREN CON ASIA

Foto cortesía Colombina

La búsqueda de mercados alternativos es fundamental para diversificar la oferta de los productos de exportación colombianos, y a la vez constituye un reto para mejorar la competitividad del sector productivo.

Al echarle un vistazo a los nuevos productos que ha exportado Colombia en el último año, se puede encontrar desde ropa interior y vestidos de baño a Líbano, Qatar, Grecia y Kuwait, hasta tajadas de plátano congelado a Reino Unido o genética bovina a Brasil. Este tipo de venta, por supuesto, no alcanza a sobresalir en el grueso de las exportaciones del país, concentradas principalmente en productos minero-energéticos, pero muestran que hay oportunidades en otros sectores y mercados.
De las empresas apoyadas por Proexport, 1.600 concretaron negocios con 3.500 compradores de 84 países entre agosto de 2011 y agosto de 2012. Entre estos países figuran algunos que no son socios comerciales tradicionales de Colombia como República Checa, Finlandia, Corea del Sur y Singapur.
 
Foto Pantherstock
Corea del Sur y, en general, los países asiáticos encabezan la lista de los nuevos mercados por explorar. De hecho, el Tratado de Libre Comercio que se firmó con Corea del Sur y que espera ratificación legislativa de ambos países, es visto desde el gobierno colombiano como una puerta de entrada a Asia.
Que los ojos de los exportadores y del gobierno estén puestos en ese continente tiene sus razones. Por un lado, este constituye un mercado de casi el 60 por ciento de la población mundial y las economías de sus países han mostrado un crecimiento dinámico que se traduce en mayor poder adquisitivo de sus habitantes.
En la actualidad las exportaciones colombianas hacia la zona Asia- Pacífico solo representan, según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, el 7 por ciento del total, lo cual supone que aún hay mucho camino por recorrer. Así se ratifica al analizar los negocios que realizan países como Chile o Perú, que envían 34 por ciento y 22 por ciento, respectivamente, de sus mercancías a Asía-Pacífico.
Además de Corea del Sur, los estudios de mercado liderados por Proexport han demostrado las oportunidades de Colombia en India y China. En la primera, por ejemplo, la confitería y las salsas tienen grandes potenciales. También en este país, según un estudio de la Cámara de Comercio de Bogotá, el sector de los productos cosméticos tiene un alto potencial de crecimiento. Mientras que en China, el mercado más grande del mundo, existen oportunidades de negocio para productos tradicionales de exportación, pero también para otros como carne de pollo, leche en polvo, frutas y cereales.
De hecho, a agosto de 2012, China ya figura como el quinto destino de las ventas colombianas, específicamente de productos tradicionales.
OPORTUNIDADES DE NEGOCIO
Estos son los productos con los que Colombia puede llegar a conquistar nuevos mercados.
Rusia
Agroindustria: Verduras, frutas procesadas, pescados y frutos del mar. Manufactura: Cosméticos de origen natural y ropa interior femenina. Turismo: Destinos de historia, aventura, naturaleza y cultural.
Japón
Agroindustria: Camarones, pitahaya, coberturas de chocolate, hortensias y calas (cartuchos)
Sudáfrica 
Medicamentos Neumáticos de caucho Instrumento y aparatos de medicina, cirugía y veterinaria Aceite de palma y sus fracciones
India 
Confitería Salsas Cosméticos Fuente: Proexport, Cámara de Comercio de Bogotá y Analdex
Otro mercado sobre el cual hay expectativas es el de Turquía, con el cual Colombia viene negociando un TLC desde 2011. Hacia este país Colombia exporta principalmente carbón, productos químicos básicos, azúcar, aceite de palma, confitería, papel, cartón, manufacturas de plástico y cuero, cosméticos, textiles y confecciones. Hay opciones interesantes para abonos, pinturas, productos de belleza, preparaciones capilares, congeladores, autopartes, envases, entre otros.

La tarea pendiente

Colombia le está apostando a formalizar más acuerdos de libre comercio con países asiáticos como China y Japón para llevar más productos a este mercado. Al respecto, Carolina Uribe, abogada especialista en TLC de la consultora de negocios internacionales Araújo Ibarra, afirma que esta nueva etapa de internacionalización de la economía colombiana debe ser aprovechada para exportar productos agrícolas que tienen gran demanda en estos mercados, pero señala que este panorama exige que el sector agrícola se vuelva más competitivo.
Lo cierto es que el tema de los nuevos mercados pasa necesariamente por la pregunta de qué tan competitiva es Colombia. Es así como César Ferrari, economista y profesor de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, comenta que “en Colombia hay costos financieros elevados y a la hora en que las pequeñas y medianas empresas asumen estos gastos, sus productos tienen precios poco competitivos en el mercado mundial”.
Así las cosas, el reto para Colombia no es solo concretar nuevos acuerdos comerciales, sino fortalecer los sectores productivos para que llegar con éxito a más consumidores.

UNA DULCE CONQUISTA


UNA DULCE CONQUISTA


Foto cortesía Súper de Alimentos

La empresa manizaleña Súper de Alimentos, nacida como un pequeño negocio familiar, hoy exporta más del 60 por ciento de su producción.

La bonanza cafetera fue el punto de partida. Entre 1976 y 1980 el país aumentó los ingresos que recibía por las ventas externas del grano casi 40 por ciento –gracias a las heladas que se registraban en Brasil–. Esta fue la clave para que una pequeña empresa de dulces y turrones de coco, montada en Manizales en 1948 por Federico Peters, comenzara su camino para convertirse hoy en la segunda compañía de confetis y dulces del país.
En 1959, Peters decidió vender la Fábrica de Dulces Superman –como la había bautizado– a Roberto Muñoz y Anita Salazar, quienes decidieron llamarla Supercoco. El pequeño negocio fue de a poco cautivando más clientes, comenzó a posicionarse en el mercado caldense y a ganar terreno en el país.
Veinte años después ese buen caminar atrajo el interés de tres empresarios, que se habían dedicado principalmente al negocio del café: Bernardo Henao, su cuñado, Nazario Restrepo y Diego Bernal. Ellos le compraron la compañía al matrimonio Muñoz Salazar con las ganancias obtenidas en los años anteriores con los buenos precios del café.
La empresa tiene hoy en el mercado 18 marcas y exporta a más de 25 países de América, Europa y África.
La estrategia de la nueva administración se basó en innovar y pronto la empresa se transformó. Pasó de una pequeña sede, a contar con una planta de producción a las afueras de Manizales, en la zona industrial, y en 2003 cambió su razón social definitivamente a Súper de Alimentos. El portafolio de productos también se amplió y se diversificó muy pronto. De solo fabricar y comercializar Supercoco en sus comienzos, hoy tiene en el mercado 18 marcas de gomas, dulces masticables, dulces duros, mentas y caramelos, entre otros.
Además, su proceso de innovación le permitió ser la primera compañía en producir un caramelo relleno de chocolate y convertirse en líder del mercado de gomas en Colombia.

¡A rodar!

Pero el país pareció quedarse pequeño. A comienzos de la década de 2000 y ante la inminente caída del comercio con Venezuela, lugar en el que estaba concentrada la mayoría de las exportaciones de Súper, la compañía decidió abrir mercados en la región y nombró gerentes comerciales en Ecuador, Chile, Bolivia, Perú, Centroamérica, Estados Unidos y el Caribe.
Y funcionó. Ganó la licitación de la marca de chicles canadiense Dubble Bubble, la más importante de ese país, para encargarse de la producción de chupetas en Estados Unidos. El negocio le significó a la compañía manizaleña la entrada con uno de sus productos a las tiendas de grandes superficies Walmart.
Súper también logró conquistar los paladares europeos y africanos. Entró a Alemania al cerrar un negocio con una empresa de ese país a la que convenció con la fabricación de un caramelo que hasta ese momento solo lo producían una empresa brasilera y otra europea. En África ocurrió algo similar. Ganó la licitación de la compañía de alimentos más grande de Sudáfrica, Tiger Brands, para producir chicles para comercializar en la región.
Súper pasó de exportar en la década de los ochenta a Perú y Venezuela, a cerrar negocios en más de 25 países en los últimos cinco años, con más del 60 por ciento de su producción